Revista Izquierda

No. 76, noviembre de 2018

Es momento de indignación, protesta y movilización
Jairo Estrada Álvarez
El mandato de Duque se muestra fiel a algunas de las nuevas tácticas de sectores de la derecha transnacional, que han llegado a la posición de gobierno conjugando la demagogia con la mentira y la producción social del miedo, para desde allí adelantar su verdadera función misional. Se apela incluso a una retórica meliflua desde la que se proyecta disposición al diálogo y la conciliación y se hacen llamados al pacto político y social, concebido como adhesión incondicional a los propósitos del gobierno –con la debida y calculada orquestación mediática, así como con la vieja práctica de asignación de roles, para mostrar presuntas diferencias al interior del gobierno, o de éste con el partido y la coalición mayoritaria. Eso sí, siempre salvando la figura del presidente, el elegido a construir el consenso desde la posición del centro–. (...)

No. 75, octubre de 2018

Otra falacia: La educación no es la prioridad
Jesús Gualdrón
Las multitudinarias manifestaciones estudiantiles del pasado 10 de octubre y el unánime apoyo ciudadano a los estudiantes y docentes universitarios muestran las enormes dimensiones de los conflictos propios de la educación pública en Colombia. Una situación que no es nueva y que no solo afecta a la educación superior. En efecto, la crisis educativa presenta diversas manifestaciones que van desde la tendencia a la privatización de la universidad pública, la cual incluye su desfinanciación, pasando por la baja cobertura de la educación superior y la deficiente calidad de la misma–que se manifiesta de manera diferenciada, pero afecta tanto a sectores de la educación privada como de la pública–, hasta la crisis de la educación pública en los niveles preescolar, primaria, media y básica. (...)

No. 74, septiembre de 2018

¡Que viva el autoritarismo!
Jesús Gualdrón
El ministro de Defensa, Guillermo Botero, quien ya había llamado a disciplinar la protesta social mediante la expedición de una ley estatutaria con ese propósito, se pronuncia nuevamente en contra de la movilización social expresando que esta es financiada por grupos armados ilegales, por “mafias de verdad, mafias supranacionales”, cuya estrategia no consistiría en atacar a la Fuerza Pública de manera directa, sino –como es fácil inferir– utilizando para ese fin a los movimientos sociales: “Entonces cada vez que ustedes ven que cerraron la Panamericana o ayer que me [sic] cerraron unas carreteras en Nariño (...) detrás de eso siempre hay mafias organizadas (...)”1.

No. 73, agosto de 2018

Todos contra la corrupción
Jesús Gualdrón
El próximo 26 de agosto tendrá lugar en todo el territorio nacional la Consulta Anticorrupción. Esta somete a aprobación por parte de los votantes siete preguntas relacionadas con aquellos asuntos que, en el sentir popular, se hallan íntimamente vinculados con la insoportable corrupción que azota al país, la cual alcanza la astronómica cifra de 50 billones de pesos anuales y ha venido creciendo permanentemente a ojos vistas ante la impasividad de las instituciones del Estado encargadas de combatirla. En Colombia, en lo fundamental, la corrupción se ha beneficiado de una extendida impunidad. Tal vez esto explique la paradójica necesidad de una consulta popular para combatirla.

N° 72, diciembre de 2017

Sobre algunas definiciones no coyunturales de la coyuntura de la implementación
Jairo Estrada Álvarez
A poco más de un año de los acuerdos de La Habana celebrados entre las FARC-EP y el Gobierno Nacional es necesario señalar que la implementación es un campo en disputa y al mismo tiempo un proceso que compromete el futuro de la presente y de las siguientes generaciones de colombianos y colombianas.
Esa consideración permite explicar la aguda confrontación entre las fuerzas políticas y sociales que se resisten a cualquier propósito de reforma o que conciben los acuerdos de paz como la simple absorción sistémica de la rebelión armada, por una parte, y aquellas que pretenden desatar la potencia transformadora contenida en lo acordado hacia transformaciones más profundas de la sociedad colombiana, por la otra. ...

N° 71, marzo de 2017

Escollos de la implementación temprana del Acuerdo Final
Jairo Estrada Álvarez
La implementación del Acuerdo Final entre el Gobierno y las FARC-EP ha resultado mucho más compleja de lo esperado. En honor a la verdad, las FARC-EP han cumplido a cabalidad con lo que les corresponde en la fase inicial. Primero, han cumplido con el cese bilateral de fuegos y hostilidades definitivo (lo cual debe predicarse también de las Fuerzas Militares). Salvo incidentes menores y aislados, puede afirmarse que no hay hecho de guerra alguno que pueda registrarse en las estadísticas de la confrontación entre Gobierno y FARC-EP. Segundo, se ubicaron en las zonas de pre-agrupamiento que no estaban previstas en el Acuerdo y luego sin que una sola de las 26 Zonas Veredales Transitorias de Normalización - ZTVN estuviera aprestada, se trasladaron a ellas, ubicando una fuerza cercana a los 7.000 guerrilleros y guerrilleras. Se sabe que vienen contribuyendo a los alistamientos de la infraestructura, tarea que en sentido estricto no les corresponde. ...

N° 70, febrero de 2017

Colombia: Entre la transparencia y los atajos
Jesús Gualdrón
Las guerrilleras y los guerrilleros de las FARC-EP han hecho su entrada masiva a las Zonas Veredales Transitorias de Normalización en un gesto de consecuencia política y de decisión inquebrantable de honrar los acuerdos de La Habana. En canoas, en buses, en camionetas, a lomo de mula o a caballo y, cómo no, a pie, los vimos llegar con sus fusiles al hombro y la esperanza pintada en sus rostros. El país entero fue testigo de un hecho que hace apenas unos meses era inimaginable, cuando las pantallas de televisión mostraron el momento en que los combatientes farianos saludaban a los soldados del ejército nacional que prestaban guardia en las inmediaciones de los campamentos. Después de esto, incluso los más escépticos tienen que convenir en que es posible que esta vez la paz haya llegado para quedarse. Las FARC-EP, por lo menos, así lo están confirmando.
Tanto más encomiable es el gesto de la guerrilla si se tiene en cuenta el lamentable e irresponsable espectáculo de improvisación e incumplimiento por parte del Gobierno Nacional en relación con la adecuación de la infraestructura necesaria para el apropiado funcionamiento de las zonas de normalización. (...)

N° 69, noviembre de 2016



La desaparición física de Fidel hace que el corazón y el cerebro pugnen por controlar el caos de sensaciones y de ideas que desata su tránsito hacia la inmortalidad. Recuerdos que se arremolinan y se superponen, entremezclando imágenes, palabras, gestos (¡qué gestualidad la de Fidel, por favor!), entonaciones, ironías, pero sobre todo ideas, muchas ideas. Fue un martiano a carta cabal. Creía firmemente aquello que decía el Apóstol: trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras. Sin duda que Fidel era un gran estratega militar, comprobado no sólo en la Sierra Maestra sino en su cuidadosa planificación de la gran batalla de Cuito Cuanevale, librada en Angola entre diciembre deb1987 y marzo de 1988, y que precipitó el derrumbe del régimen racista sudafricano y la frustración de los planes de Estados Unidos en África meridional. Pero, además, era un consumado político, un hombre con una fenomenal capacidad para leer la coyuntura, tanto interna como internacional, cosa que le permitió convertir a su querida Cuba –a nuestra Cuba, en realidad–

N° 68, octubre de 2016

Los diálogos con el ELN: “Es la hora de la unidad por la paz de Colombia”
Jesús Gualdrón
El próximo 27 de octubre se dará comienzo en la ciudad de Quito (Ecuador) a las conversaciones entre el Gobierno de Colombia y el ejército de Liberación Nacional (ELN) en su etapa pública. En el anuncio, fechado en Caracas el 10 de octubre de 2016, se informa que las delegaciones del Gobierno Nacional y del ELN han acordado: ...

N° 67, septiembre de 2016

Una Conferencia por la paz de Colombia
Fernando Álvarez
La realización de la X Conferencia de las FARC-EP en Brisas del Diamante, sabanas del Yarí, del 17 al 23 de septiembre del presente año, constituye un hecho del mayor significado, no solo para el fortalecimiento del proceso de paz en curso sino para la propia historia de esa organización guerrillera. En efecto, además de la refrendación guerrillera del Acuerdo Final, se trata de definir el tránsito de organización alzada en armas a partido o movimiento político legal.
Con la refrendación del Acuerdo Final en ese evento se habrá demostrado una vez más que la guerrilla de las FARC-EP es una organización con unidad de mando y a cuya dirección se acogen las diferentes estructuras que la conforman. También quedará sellado su compromiso con el cumplimiento de todos los acuerdos. De esa forma, los rumores acerca de disidencias o escisiones quedan desmentidos.
El tránsito hacia nuevo partido o movimiento legal representa probablemente uno de los mayores retos para esa organización guerrillera en su historia. Ya no se trata, como ocurrió en otras ocasiones, de enfrentar inmensas e intensas operaciones militares, como las que se pusieron en marcha en desarrollo del Plan Colombia. Ahora se debe responder a exigencias con otros propósitos y contenidos.
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